miércoles, 16 de abril de 2025

Souza Araujo, José Carlos y Gatti Junior, Decio (Org). (2002). Novos Temas em Historia da educacao brasilerira. Instituciones Escolares e Educacao na imprensa. Reseñado por Pablo Pineau, Universidad de Buenos Aires

Reseñas Educativas/Education Review

 

Souza Araujo, José Carlos y Gatti Junior, Decio (Org). (2002). Novos Temas em Historia da educacao brasilerira. Instituciones Escolares e Educacao na imprensa. Campinas, SP: Autores Associados, Uberlandia, MG; EDUFU

Paginas 226
ISBN 85-7496-052-7

Reseñado por Pablo Pineau
Universidad de Buenos Aires

14 de octubre de 2004

El libro que aquí estamos reseñando es producto de las actividades llevadas a cabo por el Nucleo de Estudos e Pesquisas em Historia e Historiografia da Educacao (NEPHE) de la Facultad de Educación de la Universidad Federal de Uberlandia (Brasil), en especial de su Proyecto “Historia y Memoria Educacional de Impresos e Instituciones Escolares en la región del Triangulo Minero”.

Es una obra colectiva que suma a cuatro investigadores externos a los cinco miembros del Núcleo, resultado de dos mesas redondas llevadas a cabo en el XI Encontro Nacional de Historia de la Associacao Nacional de Historia, Nucleo Minas Gerais, /ANOUH/MG), realizado en Uberlandia, Minas Gerais sobre los temas en cuestión: “Instituciones Escolares” y “Educación e Impresos”.

El Libro está dividido en dos secciones: la primera, llamada “Instituciones Escolares” (Institucioes Escolares”), está compuesta por tres artículos: Decio Gatti Junior, “A historia das instituciones educacionais: innovacoes paradigmaticas e tematica”, Ester Buffa “Historia e filosofia das instituciones escolares”, y Geraldo Inacio Filho “Escolas para mulheres no Triangulo Mineiro (1880-1960)”. Esta sección se propone desnaturalizar las formas institucionales escolares –desde cuestiones arquitectónicas a las sistémicas- mediante su historización y problematización. En los dos últimos trabajos se nota una fuerte presencia de las cuestiones de género.

La segunda sección, llamada Educación e Impresos” (“Educacao na Imprensa”) está compuesta por los siguientes seis trabajos: Carlos Enrique de Carvalho, José Carlos Souza Araujo y Wenceslau Goncalves Neto, “Discutindo a Historia da Educacao: A imprensa en quanto objeto de analise histórico (Uberlandia-MG, 1930-1950)”, José Carlos Souza Araujo, “Un capitulo da veiculacao da discussao educacional na imprensa do Triangulo Mineiro: a Revisa A Escola (1920-1921)”, Luciano Mendes de Faria Filho “O Jornal e outras fontes para a historia da educacao mineira do seculo XIX: Uma Introducao”, Maria Helena Camara Bustos “Expelo de Papel: A imprensa e a historia da Educacao”, Maurilane de Souza Bizcas, “Da revista a Leitura: A Formacao dos prefessores e a conformacao do campo pedagogico en Minas Gerais (1925-1940)”, y por último Wenceslao Goncalves Neto. “Imprensa, Civilizao e Educacao: Uberabinha (MG) no inicio do Seculo XX”. Esta sección, más extensa que la anterior, recata la importancia del análisis de impresos para la comprensión de los distintos momentos históricos. Este tipo de fuente es rescatado tanto su condición de espacios de debate de voces distintas, como en su capacidad preformativa de construcción los sujetos lectores.

Los nueve trabajos reunidos, en la dispersión que esto implica, son textos cortos que comparten una serie de problemáticas comunes. La primera de ellas, es el intento de renovación de la historia de la educación mediante el rescate de los debates que se producen en otras ciencias sociales, sobre todo la historia. La evaluación de los aportes de la Escuela de los Anales –en especial de la generación representada por Roger Chartier-, del materialismo cultural inglés o de la microhistoria italiana, por poner algunos ejemplos está presente en forma explícíta en los textos más teóricos que inauguran las dos secciones, o implícita en aquellos que analizan casos concretos, En esta interesante renovación, es llamativa las pocas referencias a la teoría educativa, que suponemos podría alimentar la riqueza de las posiciones.

En segundo lugar, los autores enfrentan el peligro de tomar temas “menores” o “parciales”, de llevar a cabo miradas “regionales” o “sesgadas”, que podrían quedarse en meras reconstrucciones eruditas. Gatti Junior llama a esta tensión “Entre el telescopio y el microscopio” (p. 17), y, reforzando esa metaforización con los aparatos de mirar, Carvalho, Souza Araujo y Goncalves Neto sostienen que “Cabe ao historiador promover uma aglutinacao dos fatos que ele localiza, procurando retirar desse seu caleidoscopio uma dada racionalidade, visando a identificar, na medida do possivel, as diferentes historias que compene o todo historico, com o objetivote construir uma historia menos excludente”(p. 74).

Finalmente, y en fuerte sintonía con las dos regularidades ya señaladas, puede notarse una ampliación de la categoría “fuente histórica”, o, más específicamente, “fuente histórica-educativa”. Los trabajos incluyen distintos tipos de impresos, relatorias, arquitecturas, cartas, etc. a fin de reconstruir el pasado educativo. Es notable, en este sentido la poca referencia a las fuentes “clásicas” –esto es, aquellas emanadas por el Estado, sobre todo legales, normativas y estadísticas. En el libro pareciera flotar una cierta desconfianza hacia ellas. Gatti Junior sostiene casi al comenzar la obra que “as analises governamentais tem a tendencia de obscurecer a problemática real de seu sistema escolar” (p. 4). Esta situación dificulta un mejor juego de triangulación que redundaría en análisis más ricos -al estilo del “caleidoscopio” ya citado- de los temas en discusión. Por supuesto, este último comentario no debe tomarse como una carencia de la obra, sino como una apuesta a futuras investigaciones en los caminos abiertos por estos trabajos.

Acerca de los organizadores del libro

José Carlos Souza Araujo: Dr en Educación de Unicamp, profesor titular de la Facultad de Educación de UFU en las areas de de Filosofia e Hisotria de la Educacipón. Cordinador en Nucleo de Estudos e OPesquisas en Hisotria e Hisotriografia da Educacao.
Decio Gatti Junior. Decote en Edcución (PUC-San Pablo). Predor de hisotria dela Educación en la Universidad Federal de Uberlandia ydel Centro Universitario del Triangulo. Miembro del Nucloe de Estudos e Pesquisas en Hisotria e Histriografia da Educacao.

Acerca de el reseñador del libro

Pablo Pineau es Dr en Educación (UBA) Profesor de la UNLu y de la UBA en Historia de la Educación. Autor de diversos trabajos nacionales e interncaciones sobre hisotria, política y teoría de la educación. Educacion Argentina y Latinoamericana.

 

Ornelas, Carlos. (Compilador). (2002). Valores, calidad y educación: Memoria del primer encuentro internacional de educación. Reseñado por Edith J. Cisneros-Cohernour, Universidad Autónoma de Yucatán

Reseñas Educativas/Education Review

 

Ornelas, Carlos. (Compilador). (2002). Valores, calidad y educación: Memoria del primer encuentro internacional de educación. México, DF: Editorial Santillana.

311 pp.
ISBN: 970-29-0184-7

Reseñado por Edith J. Cisneros-Cohernour
Universidad Autónoma de Yucatán

22 de septiembre de 2004

El libro Valores, calidad y educación: Memoria del primer encuentro internacional de educación presenta las memorias del Primer Congreso Internacional de Educación organizado por la Editorial Santillana. Este congreso, realizado del 15 al 16 de febrero de 2002 en la ciudad de México, contó con la presencia de 300 participantes entre maestros, administradores escolares, filósofos e investigadores educativos de diferentes partes del mundo.

El compilador de las memorias, Carlos Ornelas, hace un trabajo excelente organizando los diferentes ensayos acerca de los tres temas centrales del congreso: valores, calidad y educación. Los autores dan un diferente énfasis a estos temas, y en algunos casos proponen nuevas temáticas para análisis futuros.

Entre los trabajos que enfatizan los temas de valores y educación se encuentran los ensayos de Martínez, Latapí, García y Levinson. Los dos primeros autores dan más peso a qué valores deben promoverse. Martínez opina que la educación debe desarrollar la autoestima de los estudiantes porque la considera esencial para el desarrollo del deseo de superación tanto en las ciencias como en las artes. Además de la autoestima, Martínez cree que las escuelas deben promover un sentido de justicia, y racionalidad para la resolución de diferencias entre las personas. En su opinión, la escuela debe centrarse en el presente pero debe también tener en cuenta el pasado y el futuro. Por su parte, Latapí opina que una educación de calidad debe desarrollar en los estudiantes su carácter, su inteligencia, así como la compasión, y la sensibilidad a las necesidades de los demás. De acuerdo con este autor, un estudiante debe ser educado de tal manera que desarrolle su autoestima y su sentido de logro, pero también debe aprender que la libertad implica responsabilidad hacia las necesidades de los demás. Para Latapí, las escuelas deben promover una formación integral.

Los ensayos de García, Levinson y Savater se enfocan más en quién es responsable por promover estos valores. Para García la responsabilidad radica primordialmente en el docente. Los cambios en la educación del siglo XXI, tales como la globalización, la descentralización, autonomía, el impulso a la tecnología y los medios de comunicación, tienen implicaciones en el papel del maestro. Éste debe ser no sólo experto en su campo de conocimiento y poseer destrezas para la enseñanza, sino que también debe contribuir al desarrollo integral del estudiante al promover valores tales como la comprensión, la tolerancia, el respeto, la honradez, la veracidad, los buenos modales, la coherencia en sus convicciones. De acuerdo con García, la calidad de la educación que el maestro promueva dependerá de la dignidad, profundidad y extensión de los valores que haya sido capaz de suscitar y actualizar.

Levinson, por su parte, se centra en el papel que la escuela tiene en el desarrollo de la formación ética y cívica de los estudiantes. Este autor está particularmente interesado en la formación de valores democráticos y utiliza los datos de una investigación etnográfica llevada a cabo en una escuela secundaria federal mexicana para ilustrar cómo la escuela puede o no contribuir a la formación de valores tales como la solidaridad, la cohesión o la cooperación social. Para Savater, es esencial que en nuestra sociedad los valores sean enseñados a las nuevas generaciones de forma tal que les permitan reflexionar acerca de su cultura y los valores inmersos en ésta, así como para decidir que valores transmitir a las generaciones futuras.

Entre los autores que enfatizan los temas de calidad y educación se encuentran Siller, Weiss, Alonzo, Ornelas, y Schmelkes. La preocupación de Siller es la calidad en un contexto de desigualdad. Él considera que una educacion de calidad debe centrarse en resultados, pero debe dar especial atención a mejorar las condiciones de pobreza de los educandos. Una educacion de calidad es desde su perspectiva, "un imperativo moral, condición de desarrollo y factor determinante de estabilidad social" (p.260). En este contexto, los procesos de evaluación, investigación e innovación educativas deben ser permanentes y sistemáticos, para obtener "datos confiables y validos acerca de indicadores, tales como el número de escuelas, los maestros, los estudiantes, la permanencia, deserción, y aprobación" (p.267).

Por su parte, Weiss y Alonzo se enfocan en cómo pueden establecerse programas y organismos para mejorar y evaluar la calidad de la educación publica. Weiss analiza los programas federales para extender la cobertura y eficiencia de la educación en las zonas rurales, la telesecundaria, los programas compensatorios, la compensación a los docentes, las asociaciones de padres de familia, entre otros. Alonzo, hace una reflexión de las necesidades de reformas estructurales, en la legislación y la organización de las instituciones gubernamentales, a fin de mejorar la eficiencia y funcionamiento de la administración pública. Su ensayo apoya la creación del Instituto de Evaluación que proporcionará al poder legislativo los criterios para la asignación del un presupuesto que, en opinión de este autor, garantice la calidad y equidad de la educación pública.

Ornelas y Schemelkes, se centran en aspectos de evaluación. El ensayo de Ornelas se enfoca en el estímulo de “carrera magisterial”, creado para mejorar la calidad educativa. De acuerdo con este autor, aunque este estímulo ha contribuido a mejorar el ingreso económico de los maestros y la capacitación de los docentes en ejercicio, ha producido también algunos resultados indeseables. Entre estos se encuentran la competición y las conductas poco éticas por parte de aquellos más preocupados más por obtener el estímulo que por mejorar la calidad de la práctica docente. En opinión de Ornelas, la creación de la carrera magisterial ha fallado en obtener el resultado esperado de mejorar la calidad de la educación, lo cual es evidente en el pobre desempeño de los estudiante mexicanos en los resultados de estudios internacionales como el Third International Mathematics and Science Study (TIMSS, 1993), y los estudios de PISA, y UNESCO.

Aunque Schmelkes también se centra en aspectos de la evaluación, ella enfatiza la dificultad de establecer una relación causal entre evaluación y calidad educativa. De acuerdo con esta autora, la evaluación que más contribuye a mejorar la educación es la que se realiza en función de la planeación educativa. Sin embargo, ella opina que la evaluación por sí misma no puede mejorar la calidad de la educación, ya que nunca podremos evaluar cualitativamente todo lo que pretendemos que la educación sea capaz de lograr. Asimismo, la evaluación no puede ofrecer explicaciones acerca de qué es lo que produce los resultados, ni las diferencias encontradas.

Entre los autores que ofrecen nuevas temáticas para un análisis futuro se encuentran Zorrilla, Waldegg y Frausto Siller. El ensayo de Zorrila se enfoca en las tensiones y obstáculos que existen dentro del sistema educativo mexicano, y que a su vez generan dificultades en el diseño y ejecución de las políticas educativas. Por su parte, Waldegg está preocupada por la tecnociencia y la necesidad de democratizar el conocimiento científico y tecnológico para que los ciudadanos adquieran una cultura científica. Ella considera que si los ciudadanos poseen a una edad temprana los elementos mínimos de los procesos de producción del conocimiento científico, esto les permitirá comprenderlos al igual que sus exigencias, y los guiará hacia un escepticismo saludable. Para Waldegg, los responsables de los sistemas educativos deben ser los primeros que deben poseer una cultura científica, ya que son ellos quienes deben proveer el acceso a la ciencia a una gran mayoría del público escolar.

Frausto Siller por su parte, esta preocupado porque las políticas educativas que guían los procesos de enseñanza aprendizaje se examinen con base en una concepción del contexto sociocultural y de los valores en las que aquellas se originan. Este autor cree que para lograr un cambio cualitativo en la calidad de la educación en nuestro país no es suficiente con incrementar el numero de escuelas e innovaciones educativas, sino cambiar la forma en que “concebimos la educación, sus contenidos, sus métodos y propósitos" (p.253).

En general, puede decirse que los diferentes ensayos identifican aspectos críticos acerca de la formación de valores y la calidad de la educación. Se aprecia un interés común entre los autores de que las instituciones educativas sean responsables de proveer a los estudiantes con una educación holística, que les permita desarrollar su autoestima y las habilidades y competencias para desempeñarse en un mundo cada vez más competitivo, y que desarrolle valores, particularmente aquellos vinculados con la responsabilidad hacia los demás. Los autores parecen también tener un interés preocupación por la responsabilidad y los retos que enfrentan las instituciones educativas, particularmente de los docentes, de quienes se tienen muy altas expectativas para el logro de una educación de calidad que responda a los retos del Siglo XXI y al desarrollo integral de los estudiantes.

En relación con las temáticas de calidad y evaluación, se aprecia la necesidad de un análisis más profundo. Aunque es evidente que existen serios problemas en cuanto a la calidad de la educación mexicana, es necesario tener presente que la complejidad de los procesos educativos requiere de una evaluación holística que sea sensible a la multiplicidad de factores que influyen en el aprendizaje de los estudiantes y en que éstos puedan alcanzar los estándares esperados. Aunque el docente tiene un papel muy importante en este proceso, es importante recordar que éste es sólo uno de los factores que intervienen en el aprendizaje. Otros actores como los padres, los integrantes de las comunidades en las que se encuentran inmersas las escuelas, las autoridades educativas, y aquellos que establecen las políticas y proveen los recursos, tienen también un papel muy importante en la calidad educativa. Es necesario, que las evaluaciones tomen en cuenta el contexto así como la influencia de los múltiples factores dentro del sistema educativo mexicano que afectan el mejoramiento de la calidad de la educación.

Acerca de la autora de la reseña

Edith J. Cisneros-Cohernour es Profesora Investigadora Asociada a la Facultad de Educación de la Universidad Autónoma de Yucatán, México. Ella recibió su grado de Doctor en Ciencias (Ph.D) de la University of Illinois at Urbana-Champaign en diciembre de 2001. Durante 1995-2001 estuvo también afiliada al Center for Instructional Research and Curriculum Evaluation de la Universidad Autónoma de Illinois. Sus áreas de interés son evaluación, y desarrollo profesional y organizacional. Asimismo, tiene un fuerte interés en la investigación cualitativa y la educación de estudiantes de diversa herencia étnica y cultural.

Dalila Andrade Oliveira y Maria de Fatima Felix Rosamar (Organizadoras). (2002). Política e Gestão da Educação. Myrian Andrada, Université de Bourgogne

Reseñas Educativas/Education Review

Dalila Andrade Oliveira y Maria de Fatima Felix Rosamar (Organizadoras). (2002). Política e Gestão da Educação. Belo Horizonte, Brasil: Autêntica Editora.

176 páginas
ISBN 85-7526-067-7

Reseñado por Myrian Andrada
Université de Bourgogne (Francia)

9 septiembre de 2004

Resumen

Por medio de esta compilación las autoras se proponen "actualizar las discusiones sobre la gestión y la política educativa" (P.7) en Brasil. A través del contenido tratan de dar cuenta de las principales tendencias en torno a las referencias teóricas y prácticas en el campo de la administración de la educación en la actualidad. Para lograr este ambicioso y controvertido objetivo, las autoras incluyen diez artículos que abordan temas diversos, pero con ciertas convergencias entre sí. En este sentido, la autonomía y autogestión de las instituciones escolares es un tema analizado –con mayor o menor profundidad- por cada uno de estos artículos, al igual que la esfera de lo público no-estatal.

Leyendo Política e Gestão da Educação

La lectura de esta obra permite vislumbrar que resta un largo camino por recorrer para avanzar hacia la re(creación) de una comunidad educativa, la autogestión y la democratización de las instituciones escolares en América Latina. Para las organizadoras de la compilación, existiría una estrecha relación entre ciertos modelos de gestión escolar exaltados durante estas dos últimas décadas y las estrategias de financiamiento de la educación propuestas por los organismos internacionales. En otras palabras, dichos modelos serían funcionales a los objetivos planteados por los organismos internacionales para el sector educación en los países en vías de desarrollo.

La evidencia presentada –tanto a nivel de la macro y como de la micropolítica a través de cada artículo ha sido obtenida recurriendo a herramientas y análisis propios de la metodología cualitativa. Esta metodología, aunque sea la principal fortaleza de este libro, termina convirtiéndose en la fuente de su principal debilidad. Tanto abre el amplio abanico de las discusiones actuales como a a su vez crea una serie de límites, al intentar profundizar en las mismas incluyendo perspectivas, análisis y enfoques diferentes acerca de cada tema abordado en esta compilación. Cinco de los trabajos que componen este libro abordan problemas en el nivel de la macropolítica educativa, cuatro estudian aspectos de la micropolítica escolar y un último artículo intenta articular ambos niveles interrogándose acerca de la existencia “nuevos paradigmas en la política y administración de la educación” (P.157).

El primer atículo de este libro - publicado por primera vez en 1985 – tiene por objetivo rendir homenaje a las investigaciones realizadas por el profesor Mauricio Tragtenberg en Brasil. “Relações de poder na escola” destaca algunos de los aspectos clave del proceso de disciplinamiento en el espacio escolar, conforme al andamiaje teórico propuesto por Foucault. Dichos aspectos incluyen, la escuela como espacio de poder disciplinar que produce saber y las practicas de vigilancia que allí se generan. Tragtenberg sostenía que “la posibilidad de desvincular saber de poder, en el plano escolar, reside en la creación de estructuras horizontales en las cuales profesores, alumnos y funcionarios formen una comunidad real”. (P.16).

El trabajo de Lucía Bruno aborda la problemática de la gestión democrática. En la primera parte, la autora presenta un línea de tiempo que incluye los hitos históricos de la configuración de una gestión de las instituciones escolares con características propias de un sistema de gobierno democrático. En su análisis advierte que a partir de la década del 90 los términos público, privado y res pública abundan en la literatura sobre el tema de la gestión democrática . Por ello analiza algunas consideraciones acerca del significado otorgado a dichos términos a lo largo de la historia de las sociedades. Entre dichas consideraciones podemos mencionar el proceso que ha conducido a que asimilemos la esfera pública a la esfera estatal. “Asimilar lo público a lo estatal es reconocer al Estado como único sujeto instituyente de lo político, es afirmar que sólo los espacios definidos y controlados por el poder del Estado son públicos y que sólo así pueden desenvolverse una acción política”. (P. 28), afirma Bruno.

Sin dudas, la innovación mas interesante en materia de políticas públicas, a la que ha dado lugar la toma de conciencia de la distinción señalada y la crisis del modelo social-burocrático del Estado, es la importancia otorgada a una forma no privada ni estatal de ejecutar los servicios sociales garantizados por el Estado (Bresser Pereira & Cunill Grau, 1999). Las organizaciones de servicio público no-estatales, operarían en el área de oferta de servicios de educación, salud y cultura con el financiamiento del Estado, que no dejaría de ser responsable por los mismos. Precisamente, el artículo de Gandini y Riscal se refiere a la integración de esta esfera en el análisis de la gestión de la educación

Este tercer artículo de Gandini y Riscal, utiliza como punto de partida el análisis de lo acontecido en Brasil a partir del Proyecto de Reforma Administrativa de 1995. Las referencias a un “tercer sector” pueden encontrarse frecuentemente en las últimas décadas del siglo XX en Brasil. En el caso espécífico del servicio educativo, dicho “tercer sector” se manifestaría a través de una política de “parcerías”. El término proviene del latín, partiariu, “quien tiene parte”, “que participa”. Esta participación se basa en que una de las partes no dispone de algún tipo de recursos para realizar un determinado emprendimiento o no desea (por diferentes motivos) dedicarse por completo a su gestión (Andrada, 2003). Un elemento clave en la parcería es la celebración de un contrato —formal o informal dependiendo del tipo de actividad a desarrollar— para acordar las tareas entre las partes. A su vez, “la educación pasaría a ser concebida como un servicio y su gestión pautada por la administración de resultados...” (P.58).

Nora Krawczyk en “Em busca de uma nova governabilidade na educação”, coincide con la hipótesis del artículo de Bruno acerca del rol significativo que asumiría la evaluación de los resultados. Junto con ello, Krawczyk enfatiza el cambio importante - acaecido a partir de la década del 90 – producto a la introducción de “nuevas formas de organización, gobierno y regulación económica, social y política” (P.60). De esa forma, el modelo de organización y gestión que instauran las ‘Reformas Educativas’ en América Latina es definido por la autora en torno a “la descentralización en tres dimensiones, generando una nueva lógica de gobernabilidad de la educación pública: 1.Descentralización entre las diferentes instancias de gobierno -municipalización, 2.Descentralización hacia la escuela –autonomía y 3.Descentralización hacia el mercado –responsabilidad social”. (P. 63).

La autora presenta cada una de esas dimensiones. El aspecto mas controvertido resulta del proceso designado como “descentralización hacia el mercado” (P.68). Dicha controversia surge a partir de la generalización que la autora postula al afirmar que dicho “...proceso es una forma de privatización de la educación...creando un cuasi-mercado” (P.68). La evidencia empírica en el campo de la investigación educativa latinoamericana e internacional es controvertida e incluso insuficiente como para avalar dicha aseveración en forma taxativa .. Teniendo en cuenta la diversidad que adquieren las formas de proveer los servicios educativos en América Latina y teniendo presente las características de un cuasi-mercado (ex.: Cullis & Jones, 1996; Levacic, 1995; Gorard et al. 2001; Gordon & Whitty, 2002),sólo el sistema educativo chileno corresponde a dicho modelo. A su vez, la conclusión puede confrontarse con los señalado por Whitty & Power (2000: 93) puesto que en los cuasi-mercados, los proveedores pueden limitarse a los del sector público y por lo tanto, es posible afirmar, en un sentido ideológico, que algunos aspectos de la marketization contribuyen a la privatización, pero no en un sentido estríctamente económico.

Cleinton de Oliveira, analiza a través de su artículo las principales tendencias de la investigación sobre la municipalización de la educación en Brasil. Cuatro son los movimientos identificados por el autor. El primero es denominado “Proposta”,que se inicia en 1957 con la propuesta de Anísio Teixeira.El segundo ,“Críticas e estabelecimento de condições”, incluye los trabajos que analizan la inviabilidad de la municipalización y las condiciones necesarias para su implementación exitosa. El tercero de los movimientos identificados es denominado “Desvelamentos” y en él se incluyen las investigaciones a partir de los ’80 que enfatizan la relación del proceso con la democratización y los efectos de la implementación de esta política en diferentes estados de Brasil. Por último, el autor se refiere a “Municipalização induzida” partiendo de lo prescrito en las regulaciones a partir de mediados del ’90. A pesar de ello “otro tema, extremadamente interesante y poquísimo estudiado, es el de la investigación sobre los aspectos jurídicos de la municipalización” (P. 84).

El trabajo de Leitão de Souza y el de Martins son complementarios. Puesto que el primero analiza las tendencias discursivas de los organismos internacionales en la elaboración de los documentos que pretenden introducir reformas en los sistemas educativos. El segundo estudia qué sucede en el proceso de formulación de una política de autonomia escolar a escala local y algunos de sus efectos en la micropolítica escolar. Entre las tendencias discursivas se encuentran: participación e invoucramiento de las familias en las escuelas (P.92), mayor autonomía administrativa de las instituciones escolares (P.92.) y participación/involucramiento de la comunidad educativa en el sostenimiento de los servicios educativos (P.93). El artículo “Autonomia e gestão da escola pública: aportes para uma discussão” constata la “distancia entre las intenciones políticas y su materialización en el cotidiano escolar” (P. 105) originadas principalmente a partir de un proceso de resignificación de la normativa por parte de los equipos de gestión de las escuelas públicas de nivel primario y medio. El análisis de los datos del trabajo de campo es presentado a través de tres ejes: gestión pedagógica, financiera y administrativa.

Dalila Andrade Oliveira afirma que “...la descentralización de la educación...ocurrirá no sólo como una transferencia de responsabilidad de los gobiernos centrales hacia los locales, del Federal para los estados y de estos para los municipios sino que implicará un movimiento de pase directo de ciertas obligaciones de los órganos del sistema hacia la escuela” (P.129). En su trabajo sintetiza cómo los cambios en los modelos de organización tienen su correlato con otros cambios -que muchas veces contradicen el efecto deseado- en la gestión del trabajo en la escuela. Entre esos cambios, Andrade identifica la sobrecarga de trabajo administrativo en las escuelas.

El trabajo de Abrantes Fortuna se centra en la síntesis del esquema teórico que la autora comienza a utilizar en sus investigaciones acerca de “los condicionantes subjetivos de la gestión escolar, buscando incluir al psicoanálisis como una matriz, capaz de ofrecer la lente necesaria para comprender la dimenisión del sujeto en el juego dinámico de las relaciones escolares...” (P.146). La autora no analiza evidencia empírica a partir de su esquema teórico; sólo menciona que para ello se basará en el análisis de datos reolectados a través de diversas técnicas cualitativas etnográficas, bajo la modalidad de estudio de caso de una escuela en Rio de Janeiro. Esto puede dejar al lector con la sensación de que faltan elementos como para emitir un juicio fundado acerca de la utilidad de dicho esquema analítico.

Finalmente, Felix Rosamar se interroga acerca de la existencia de nuevos paradigmas en la administración de la educación, con el objetivo de destacar que ciertos aspectos que parecen nuevos (como aquellos modelos propios de la gestión empresarial) pero pierden dicha cualidad al no lograr “alteraciones transformadoras, en sentido amplio, en la mayor parte de las escuelas que componen el sistema educativo” (P.158). La hipótesis que el autordesarrolla es que la denominada “nueva perspectiva” de la administración educativa - entrada en aspectos propios de la administración empresarial - no tiene tal caracter de novedosa, puesto que ya había sido utilizada durante los gobiernos militares

La principal virtud de este libro, tal como se anticipó al comienzo de la reseña, reside en la presentación de un abanico representativo de los problemas objeto de estudio en el campo de la gestión escolar en Brasil.

Bibliografía

Andrada, M. 2003 Decentralization, Regulation and Models of autonomy. A Comparative Perspective of Buenos Aires and São Paulo (1996-2002), in Mexican Journal of Educational Research, 8(18), Mexican Council of Educational Investigation.

Bresser Pereira, L. & Cunill Grau, N. (Orgs.) 1999 Público não-estatal na reforma do Estado, Rio de Janeiro: CLAD, Fundação Getulio Vargas. 498 p.

Cullis, J. G. & Jones, P. 1996. Decision Making in quasi-markets: A Pedagogic Analysis, in Journal of Health Economics, 15(2), pp.187-208.

Gorard, S. Fitz, J. & Taylor, C (2001), School Choice Impacts: What do we know? Educational Researcher 30(7), pp. 18-23.

Gordon, L. & Whitty, G. 2002. Una mano a la ‘mano invisible’? Retórica y realidad de la reforma educativa neoliberal en Inglaterra y Nueva Zelanda, en Narodowski, M. Nores, M. & Andrada, M. (Comps.) Nuevas Tendencias en Políticas Educativas, Buenos Aires: Granica.

Levacic, R. 1995. Local Management of Schools: analysis and practice, Buckingham, Open University Press.

Whitty, G. & Power, S. 2000. Marketization and privatization in mass educations systems, International Journal of Educational Development 20, pp.93-117.

Acerca de la autora de la Reseña

Myrian Andrada es Magister en Sociología & Ciencia Política (FLACSO, Argentina) y actualmente se encuentra cursando el tercer año del Doctorado en Ciencias de la Educación en el IREDU – Institut de Recherche sur l’éducation – de la Université de Bourgogne (France). Es coautora de dos libros y ha publicado sobre los temas que investiga en revistas académicas en español, portugués, inglés y francés. Investiga sobre las políticas de autonomia escolar y de elección de escuelas desde una perspectiva comparada, la “governance” y la regulación de los sistemas educativos en sus diferentes niveles y la operacionalización de las teorías de la equidad y de la justicia social aplicadas al análisis de los efectos de las políticas educativas en los sistemas educativos.

 

Rueda, Mario. (2003). La investigación educativa en México (1992-2002). Reseñado por José Luis Ramírez Romero, Armando Alcántara Santuario, Rebeca Caballero Álvarez

Reseñas Educativas/Education Review

 

Rueda, Mario. (2003). La investigación educativa en México (1992-2002). México: Consejo Mexicano de Investigación Educativa (COMIE). 11 volúmenes. (http://www.comie.org.mx).

$190     ISBN 968-75402-21-7

Reseñado por
José Luis Ramírez Romero
Armando Alcántara Santuario
Rebeca Caballero Álvarez

17 de agosto de 2004

Resumen
La Investigación Educativa en México (1992-2002) es una colección de 11 volúmenes distribuidos en 14 tomos coordinados por Mario Rueda y publicados por el Consejo Mexicano de Investigación Educativa (COMIE). Cada uno de los volúmenes es un estado del conocimiento sobre igual número de áreas temáticas. Por constituir el esfuerzo de concentración, sistematización y difusión de los trabajos de investigación educativa realizados principalmente en México en el período 1992 – 2002 más completo existente hasta el momento, se convierte en un punto obligado de referencia para cualquier trabajo serio de investigación educativa realizado en y sobre dicho país.

Abstract
La Investigación Educativa en México 1992-2002 (Educational Research in Mexico 1992-2002) is a collection of eleven volumes distributed among fourteen books. The collection is coordinated by Mario Rueda and published by the Mexican Council of Educational Research (COMIE). Each volume presents a state of the art of a particular topic of educational research in Mexico. The collection is, without doubt, the most important effort to concentrate and systematize the research conducted in Mexico from 1992 to 2002, and as such, it should be read by anyone interested in conducting or being informed about educational research in Mexico.

 

La investigación educativa (IE) en México (1992-2002) es una colección de 11 volúmenes distribuidos en 14 tomos coordinados por Mario Rueda y publicados por el Consejo Mexicano de Investigación Educativa (COMIE), asociación académica fundada en 1993 donde participan la mayoría de los principales investigadores del área educativa en México. Los trabajos iniciaron en Mayo del 2000 con la conformación de 11 equipos temáticos que a su vez correspondían a las áreas de interés del COMIE.

En la elaboración de cada uno de los volúmenes participaron de manera voluntaria más de 400 académicos, en un esfuerzo sin precedentes, por concentrar, sistematizar y difundir los trabajos de investigación educativa (IE) realizados principalmente en México en el período 1992 – 2002.

Cada uno de los volúmenes constituye un punto obligado de referencia para cualquier trabajo serio de investigación educativa realizado en México; por constituir el esfuerzo más completo de sistematización de la investigación educativa existente hasta el momento, y llevada a cabo, en este país. La colección se puede considerar como una especie de memoria del quehacer científico sobre educación en México. Por otra parte, cada volumen corresponde a una de las 11 áreas temáticas, siendo su objetivo principal “identificar los objetos bajo estudio y sus referentes conceptuales, las principales perspectivas teórico-metodológicas, tendencias y temas abordados, el tipo de producción generada, los problemas de investigación y ausencias, así como su impacto y condiciones de producción” (Rueda:2003:4). Por ello cada tomo se considera un estado del conocimiento, pues presentan un análisis y valoración detallada sobre un campo de estudio determinado.

De suma importancia resulta mencionar que el conjunto de trabajos lo dirigió un comité académico, el cual estuvo compuesto por un coordinador general, los responsables de las once áreas del conocimiento y un representante del comité directivo y del consejo consultivo del COMIE.

El volumen I, coordinado por Eduardo Weiss, titulado “El campo de la Investigación Educativa 1993 – 2001”, se compone de 21 capítulos organizados en 3 partes. Para su elaboración se analizaron más de 200 trabajos publicados en México sobre el tema, incluyéndose finalmente 102: 100 publicaciones y 2 tesis sin publicar. La primera parte consta de una introducción y 9 capítulos y en ella, además de una discusión sobre el campo de la IE desde diversas perspectivas teóricas y una caracterización de la producción de investigación sobre ésta de 1993 al 2001, se revisaron las publicaciones sobre investigación de la IE según los siguientes ejes temáticos: reflexiones, epistemología, método y agentes de la IE en México; las instituciones y condiciones institucionales, las comunidades académicas especializadas a nivel interinstitucional, la comunicación, usos e impactos de la IE; y las políticas de apoyo y financiamiento. En el segundo apartado se presentan los resultados encontrados en diferentes entidades federativas del país, abarcando las siguientes: Baja California, Estado de México, Guanajuato, Jalisco, Puebla, Sonora, Tlaxcala, y Yucatán. En la tercera parte se ofrece una serie de conclusiones organizadas en tres capítulos: uno sobre un balance de la IE en México en el período 1993 – 2001, otro de Pablo Latapí con algunas reflexiones sobre el desarrollo de la misma, y un tercero sobre una propuesta integral para conocer dicha actividad a nivel nacional.

“Acciones, Actores y Prácticas Educativas” es el título del volumen dos de la colección y fue coordinado por Juan Manuel Piña, Alfredo Furlán y Lya Sañudo. Dicho volumen se integró por tres grandes campos temáticos: a) “La construcción simbólica de los procesos y prácticas de la vida escolar”; b) “La investigación de la práctica y las acciones educativas en la década de los noventa”; y c) “Procesos y prácticas de disciplina y convivencia en la escuela. Los problemas de la indisciplina, incivilidad y violencia”.

Con respecto al primer campo temático, éste no se agota en las prácticas efectuadas dentro del aula ni tampoco en aquellas generadas en la institución escolar, sino en las que se realizan en el contexto histórico cultural. En virtud de lo anterior, los autores decidieron analizar las investigaciones sobre las prácticas educativas en el aula, así como los estudios de las prácticas que se generan y recrean en diferentes espacios físicos de los establecimientos escolares (patios, bibliotecas y cafeterías). También se revisaron investigaciones sobre contextos fuera de la escuela, pero que repercuten en ella, tales como la comunidad, la familia y la religión.

El segundo campo temático se desarrolla a lo largo de tres capítulos en los que se examinaron las investigaciones acerca de la práctica y las acciones educativas efectuadas en los estados de Jalisco y Guanajuato a lo largo de los años noventa. Por último, el tercer campo temático que integra el volumen en cuestión, aborda una serie de temas (disciplina, incivilidad y violencia), que han estado ausentes en los debates tradicionales de la educación. Es indudable que la problemática tratada en este campo resulta crucial para entender los obstáculos que dificultan la adecuada interacción dentro de los establecimientos escolares y, en última instancia, dificultan el logro de los objetivos de enseñanza, aprendizaje y formación que dichos establecimientos se han fijado como su razón de ser.

El volumen tres, “Educación, Derechos Sociales y Equidad”, es el más extenso de la serie ya que comprende tres gruesos tomos. En ellos se reúnen las investigaciones referidas a las dimensiones culturales, sociales y valorales que configuran los procesos educativos y de escolarización. Más específicamente, se identifican los estudios relacionados con dichos procesos en pueblos y grupos con características lingüísticas y étnicas distintivas; la educación para la sustentabilidad ambiental y el uso racional de los recursos naturales; la adquisición de competencias escolares para la vida y el trabajo en personas jóvenes y adultas; la noción de género y educación de hombres y mujeres; la difusión tecnológica, los medios masivos de comunicación y la cultura globalizada en educación. También se incluyeron temas como la educación en valores y derechos humanos, los valores en las políticas educativas, la ética en la educación y el ejercicio de la ciudadanía.

El tomo I del tercer volumen se enfoca al análisis de trabajos publicados en los temas de “Educación y diversidad cultural” y “Educación y medio ambiente”. La razón para ponerlos juntos es la estrecha relación que existe entre cultura, control territorial y medio ambiente natural. El tomo II se aboca a examinar la producción acerca de “Educación de jóvenes y adultos”, así como de “Educación y género”. El motivo para agruparlos en el segundo tomo es “el énfasis que en ambos casos adquieren la formación en el trabajo y para la vida, así como la conformación de hombres y mujeres adultas en contextos educativos y sociales diversos” (p. XLVI). Por último, el tomo III agrupa a los campos temáticos relacionados con “Comunicación, cultura y pedagogías emergentes” y “Educación, valores y derechos humanos”. Ambos representan el marco político, ético, valoral y comunicacional en el que se inscriben los principales retos educacionales del mundo actual. Por otro lado, todos los campos temáticos incluidos en estos tres tomos revisan los siguientes aspectos: 1) el contexto nacional e internacional en el que se inscriben las investigaciones y las contribuciones en el periodo comprendido; 2) las condiciones institucionales de producción; 3) los segmentos educativos atendidos; 4) los principales debates filosóficos, teóricos y metodológicos que intervienen en la configuración del campo; 5) los descriptores temáticos; y 6) el impacto y las redes electrónicas, las páginas web y los recursos multimedia disponibles, además de una visión prospectiva.

El volumen 4, titulado “Aprendizaje y Desarrollo”, tiene como objetivo, según Pedro Sánchez coordinador de la obra, “compilar las investigaciones que en la frontera de las ciencias de la educación y psicología se han desarrollado en el último decenio, primordialmente en las vertientes de crianza y desarrollo, cognición y educación especial” (Sánchez:2003:21). El volumen se compone de tres partes y consta de 384 páginas. En la primera parte, “Sociocultura, aprendizaje y desarrollo”, se analizan las influencias familiares y las del sistema educativo, así como los factores preactivos de logro escolar y permanencia. La segunda parte, “Cognición y educación 1991-2001” presenta los trabajos sobre cognición desarrollados en México en el período señalado. Finalmente, en la tercera parte, “Educación especial en México (1990 – 2001)” se pretende evaluar la producción en torno a la educación especial en México y presentar el estado del conocimiento en esta área.

“La investigación curricular en México. La década de los noventa”, coordinado por Ángel Díaz, es el quinto volumen de la colección, y está compuesto por cinco capítulos y una sección de conclusiones. El propósito central del volumen es mostrar la investigación que se generó en la década de los noventa en “los ámbitos de producción del conocimiento e investigación curricular en México” (Díaz:2003:21). Para su elaboración se recolectaron y analizaron 719 documentos, desde documentos internos y artículos publicados en revistas hasta tesis de licenciatura y postgrado. El volumen está compuesto por cinco capítulos, que a su vez corresponden a los ámbitos o grandes subtemas en que los autores decidieron organizar su trabajo. El primero capítulo titulado “Conceptualización de la esfera de lo curricular”, analiza el concepto de currículum y otros aspectos afines a éste, así como los diferentes enfoques teóricos y epistemológicos empleados en la teorización curricular. En el segundo capítulo, “Desarrollo del currículo” se ofrece un panorama general de las tendencias y modelos imperantes durante la década de los noventa, en cuanto a diseño y operación de proyectos curriculares se refiere. “Currículum y formación profesional”, es el título del tercer capítulo, el cual presenta información sobre propuestas y estudios de diseño del currículum, formación de profesionales, estudio de las profesiones y seguimiento de egresados. En el cuarto capítulo, “Procesos y prácticas curriculares” se revisa la dinámica gestada al interior del aula o institución educativa, conjuntamente con la relación directa que establece con el currículum; es este capítulo también se abordan las ideas y vivencias de los sujetos o grupos en relación al currículum. Finalmente, en el quinto capítulo, “La evaluación curricular en la década de los noventa” son analizadas las tendencias, modelos, propuestas y enfoques de la evaluación, que en esa década, se aplicaban con mayor frecuencia al terreno de lo curricular.

El volumen 6 fue coordinado por Sonia Reynaga, y se titula “Educación, Trabajo, Ciencia y Tecnología”. Está organizado en tres campos: estudios de seguimiento de egresados, estudios sociales de la ciencia y la tecnología, y educación y trabajo. El campo de estudios de seguimiento de egresados fue organizado a su vez en tres sub-campos temáticos: 1) evaluación curricular, 2) pertinencia de la formación académica recibida, y 3) inserción laboral. El campo de estudios sociales de la ciencia y la tecnología, “se centra en el análisis de los documentos que abordan los procesos históricos, sociales, económicos y políticos que intervienen tanto en la generación como en la transferencia y aplicación de los conocimientos científicos y tecnológicos” (Reynaga et al.:2003:26). Los contenidos se distribuyeron en dos grandes ámbitos: 1) estudios sociales de la ciencia, y 2) tecnología e innovación. En el tercer campo, “Educación y trabajo”, se recuperaron y analizaron documentos de investigación “que abordan el conjunto de procesos económicos y educativos relacionados con el trabajo, reconociendo para ello el trabajo como actividad genérica. Este campo de dividió en cuatro subcampos, a saber: 1) educación, formación, profesiones y mercado de trabajo; 2) educación, competencias y trabajo; 3) educación y economía y 4) educación y vinculación.

El volumen 7, coordinado por Ángel D. López y Mota, titulado “Saberes científicos, humanísticos y tecnológicos: procesos de enseñanza-aprendizaje” se compone de dos tomos del área denominada oficialmente “Didácticas específicas y nuevos medios y tecnologías” que incluye los siguientes temas: educación en ciencias naturales, educación matemática, didáctica de las ciencias histórico-sociales, y tecnologías de información y comunicación. Originalmente se intentó incluir también trabajos sobre didáctica del arte y lenguas, y casi al término de los trabajos hubo la intención de desarrollar el campo de la educación para la salud, recreación y deporte, pero por diversas razones no fue posible, quedando pendientes para su publicación posterior. El primer tomo está referido al campo de la educación matemática, así como a la de ciencias naturales. La primera parte de este tomo, el cual se refiere concretamente al campo de la educación matemática, está integrado por grupos de investigaciones que corresponden a los diversos niveles del sistema escolar (preescolar, primaria, secundaria, bachillerato y superior). En el análisis de los hallazgos encontrados durante el periodo bajo estudio, los coordinadores de este estado del conocimiento destacan la existencia de una “vigorosa producción y el número de investigadores que en ella participan.” (López y Mota:2003:352) Así mismo, observan una contracción en el análisis del saber que es propia del nivel superior, en tanto que en la educación media se aprecia un mayor interés por la cognición, así como por la “puesta a prueba de medios tecnológicos como potenciadores de los aprendizajes.” (p. 352) En el nivel básico el predominio corresponde al análisis de la enseñanza como fenómeno situado en las escuelas comunes. Por último, la falta de rigor que los compiladores puntualizan, parece ser un signo de que la comunidad bajo estudio aún no ha adquirido la madurez necesaria. La segunda parte del primer tomo se enfoca a estudiar diversos aspectos del currículum, las concepciones al cambio conceptual, los modelos de representación, la historia y la filosofía en la enseñanza de la ciencia; además, se analizan los ambientes de aprendizaje y la evaluación del mismo, así como la equidad. En lo que respecta al desarrollo de la investigación sobre la educación en ciencias naturales, objeto de esta parte del tomo I, se destaca la reducida cantidad de reportes de investigación encontrados en revistas arbitradas, así como una dedicación a la investigación condicionada por el desempeño de otras funciones académicas, falta de formación especializada entre los investigadores del campo, deficiente estructuración de grupos de investigación y ausencia de una revista especializada en el campo.

El tomo II del séptimo volumen indaga diversos aspectos de la didáctica en ciencias histórico-sociales en los niveles básico, medio superior y superior: productos de investigación, productos de reflexión y propuestas pedagógicas. Una de las conclusiones a las que arriban los participantes en este campo temático, se refiere al todavía incipiente desarrollo de la didáctica basada en un conocimiento generado por la investigación. Por otro lado, fue alentador observar un creciente interés por contribuir al desarrollo del campo por parte de académicos residentes en un número considerable de entidades del país. Las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) fueron el objeto de análisis de la segunda parte del tomo II. Llama la atención que la revisión de trabajos sobre el tema abarcó, tanto países de América Latina como diversas entidades de México. Entre las conclusiones apuntadas por los responsables de las distintas secciones, destaca el hecho de que aún hay poco conocimiento empíricamente validado acerca del impacto del uso de las computadoras en el rendimiento escolar. Asimismo –y esto no es privativo de este campo temático- señalan que el estudio de la dimensión educativa en el desarrollo de las TIC ha sido un campo más de intervención que de indagación sistemática. Destacan también las “ausencias” detectadas en los trabajos de este campo temático, tales como los problemas de equidad en el acceso, la intrusión cultural, las diferencias de género, así como el potencial de las tecnologías en cuestión con respecto a la formación de una ciudadanía más justa, humana y solidaria. Este tomo concluye con una reflexión sobre el uso benéfico que podrían proporcionar los nuevos instrumentos tecnológicos al aprendizaje.

El volumen 8, “Sujetos, Actores y Procesos de Formación”, coordinado por Patricia Ducoing, se compone de dos tomos que abarcan seis campos: estudiantes, formación docente y en educación, formación para la investigación, profesores de educación básica y normal, académicos, y actores y organizaciones. En el primer tomo se incluyen los trabajos relacionados con la: formación para la investigación, los académicos, y diversos actores y organizaciones. El apartado correspondiente al primer campo, formación para la investigación, se encuentra organizado en cinco secciones: método de trabajo, delimitación del campo temático, caracterización global de la producción, reporte de hallazgos y consideraciones sobre el desarrollo del campo. Los trabajos incluidos en el campo de “Académicos” están organizados en una introducción y cuatro secciones: la génesis y evolución de los cuerpos académicos y de los grupos disciplinarios; los procesos de constitución simbólico-imaginaria de los académicos desde su propia experiencia, las políticas públicas y las nuevas formas de organización y regulación del trabajo académico; y la profesión académica en Estados Unidos. Los trabajos del tercer campo, -actores y organizaciones-, están organizados sólo en dos secciones: una primera sobre el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y una segunda sobre los organismos internacionales en México, “a pesar de la diversidad de trabajos sobre actores colectivos y organizaciones que fueron publicados en esta década. Las razones están estrechamente vinculadas con la disposición y el tiempo que demanda por parte de los investigadores que trabajan estas temáticas y de ninguna forma aluden a una decisión de exclusión” (Ducoing:2003:31).

“Políticas educativas” se titula el noveno volumen de esta colección. Las coordinadoras del mismo, Margarita Zorrilla Fierro y Lorenza Villa Lever, centran su atención en dos niveles fundamentales del sistema educativo mexicano: la educación básica y la educación media superior. Conformado por dos capítulos, este libro pretende analizar la importancia del conocimiento con respecto a su uso y peso en las decisiones que han llevado a constituir la política educativa mexicana. Las coordinadoras contextualizan ambos ámbitos educativos, describiendo su dinámica particular, reconociendo su problemática concreta e intentando aportar elementos que contribuyan no sólo al balance de la situación, sino, también, a la elaboración de propuestas que modifiquen favorablemente la situación de la educación básica y media superior en México. El capítulo primero, dedicado a la educación básica, centra su interés en tres cuestiones. La primera de ellas se refiere a la elaboración de un diagnóstico sobre las políticas de educación básica en los años noventa. Dentro de este tema se abordan puntos como la equidad, la cobertura y la calidad educativa, así como el federalismo y financiamiento educativo. La segunda cuestión central del capítulo tiene como eje el estudio de los actores en las políticas educativas y su participación social. Finalmente, este capítulo realiza un análisis sobre la planeación y la evaluación del sistema educativo mexicano y, también, de las políticas de profesionalización del magisterio. En cuanto al segundo capítulo, éste expone los objetos de estudio más frecuentes en las investigaciones realizadas sobre educación media superior; y de igual forma hace mención de tales estudios, dando a conocer las instituciones a cargo de ellos y la manera en la cual realizaron su publicación. La lectura de este libro permite conocer las transformaciones que el sistema educativo mexicano ha sufrido en estos dos niveles, las políticas que se han desarrollado y la perspectiva que varios especialistas han estructurado con respecto a esta cuestión. De esta manera, el mosaico construido por Margarita Zorrilla Fierro y Lorenza Villa Lever permite conocer la problemática que la educación básica y media superior han venido sufriendo desde la década de los noventa. Una omisión en este volumen es el análisis de las políticas de educación superior.

El volumen 10 de la colección, titulado “Historiografía en México” es, como su propio título lo indica, un estudio sobre los trabajos relacionados con la historia de la educación en México. Las coordinadoras del mismo, Luz Elena Galván, Susana Quintanilla Osorio y Clara Inés Ramírez, -en colaboración con otros investigadores del tema-, presentan un estado del conocimiento de los trabajos de investigación sobre la vida educativa de México durante la colonia y los siglos XIX y XX. Estructurado en tres apartados, este texto permite al lector o lectora conocer aspectos de suma relevancia sobre la educación colonial y la Real Universidad de México, temas centrales de la primera parte del libro. La segunda parte de este tomo engloba estudios sobre acontecimientos educativos tanto del siglo XIX como del XX; de tal forma que el lector o la lectora puede conocer los estudios realizados hasta el año 2002 con respecto a la educación preescolar y elemental del siglo XIX, la formación del magisterio durante el siglo XX; además de obtener información sobre investigaciones cuyo objeto de estudio han sido los colegios civiles y los institutos científicos y literarios, las escuelas particulares, o la educación técnica. Finalmente, la tercera parte de este libro está formado por temas contextualizados en el siglo XX. Cuatro son los principales focos de interés en esta última parte: la educación superior, el magisterio, la educación indígena y la educación rural. Esta última parte también cuenta con un apartado destinado a los anexos, en este caso conformado por la presentación de un proyecto colectivo titulado “Diccionario de Historia de la Educación en México”, el cual surge por un interés genuino de propiciar un trabajo continuo en torno a la historia de la educación en México. El otro apéndice que forma esta última parte es un listado de tesis tanto de licenciatura como de maestría y doctorado, cuyo tema central es el mismo que da origen a este tomo 10.

El volumen 11, último de la colección, se titula “Filosofía, Teoría y Campo de la Educación. Perspectivas Nacional y Regionales”, fue coordinado por Alicia de Alba. En esta obra, donde se articulan diversas perspectivas y posturas, se pretende recuperar, sistematizar y valorar los trabajos de los académicos Mexicanos “que contribuyen a la conceptualización, la teorización e incluso al trabajo meta teórico en educación” (Yurén:2003:29). El objetivo del trabajo -el cual no solamente se logró sino, incluso, se rebaso ampliamente- fue la constitución y genealogía de los elementos integrantes del campo Filosofía, Teoría y Campo de la Educación (FTyCE) en el período 1992-2002 en México. El volumen se compone de 8 capítulos y un anexo, “que van desde el planteamiento de las herramientas conceptuales hasta la constitución y genealogía del campo” (De Alba: 2003:41). En el primer capítulo se presentan los elementos conceptuales y las herramientas metodológicas utilizadas en el proceso investigativo. En el segundo, se expone el sistema de bases de datos empleado para la sistematización de la información, así como su construcción conceptual, metodológica y técnica. En el tercer capítulo se ofrece una aproximación al contexto teórico internacional “asumiendo una original forma de abordaje que se centra en la significatividad de aspectos particulares y concretos de la interlocución con intelectuales del campo a nivel internacional y complejiza las relaciones conceptuales, teóricas y metodológicas como parte del entramado de FTyCE” (Ibid). En el cuarto capítulo aparece la producción en el período 1992-2002, iniciando con un mapa del campo donde se presentan los temas, perspectivas y tendencias, y cerrando con una mirada hacia el futuro unas reflexiones finales. El quinto capítulo se centra en los eventos académicos realizados en México en el período en cuestión, destacando los espacios, agentes y debates. En el sexto capítulo se abordan los programas curriculares y la formación en filosofía, teoría y campos de la educación donde se analizan 87 postgrados en educación y su relación con la formación en FTyCE. En el octavo capítulo se hace un análisis e interpretación general de la investigación y se ofrece un balance y algunas perspectivas. Finalmente, el volumen cierra con un anexo donde se sintetizan los antecedentes, problemática, metas y avances del proyecto.

Cada uno de los libros que conforman esta colección representa el interés de los participantes sobre la educación en México. Es de reconocer la dedicación, el esfuerzo y el compromiso mostrado por los involucrados en este proyecto, cuya máxima satisfacción es contribuir al desarrollo de la investigación educativa en México, para así impulsar transformaciones benéficas en el ámbito educativo.

Referencias

Alba, Alicia de (Coordinadora). Filosofía, Teoría, y Campo de la Educación. Perspectivas Nacional y Regionales. México: Consejo Mexicano de Investigación Educativa, 2003.

Díaz B. Ángel. La Investigación Curricular en México. La década de los noventa. México: Consejo Mexicano de Investigación Educativa, 2003.

Ducoing, Patricia. Sujetos, Actores y Procesos de Formación. México: Consejo Mexicano de Investigación Educativa, 2003.

López y Mota, Ángel. Saberes Científicos, Humanísticos y Tecnológicos: procesos de enseñanza y aprendizaje. México: Consejo Mexicano de Investigación Educativa, 2003.

Reynaga, Sonia. Educación, Trabajo, Ciencia y Tecnología. México: Consejo Mexicano de Investigación Educativa, 2003.

Rueda, Mario. “Presentación de la Colección” en: Eduardo Weiss, El Campo de la Investigación Educativa 1993-2001. México: Consejo Mexicano de Investigación Educativa, 2003.

Sánchez, Pedro. Aprendizaje y Desarrollo. México: Consejo Mexicano de Investigación Educativa, 2003.

Yuren, María Teresa. “Prefacio” en: Alicia de Alba (Coordinadora) Filosofía, Teoría, y Campo de la Educación. Perspectivas Nacional y Regionales. México: Consejo Mexicano de Investigación Educativa, 2003.

Acerca de los autores de la reseña

José Luis Ramírez Romero
Licenciado en Pedagogía por la Universidad Autónoma de Nuevo León (México) y Doctor en Educación por la Universidad de California, Los Ángeles (EUA). Profesor-Investigador de tiempo completo de la Universidad de Sonora (México). Miembro del Sistema Nacional de Investigadores, del Consejo Mexicano de Investigación Educativa y Socio Fundador de la Red de Investigación Educativa en Sonora (REDIES). Correo electrónico: jlrmrz@golfo.uson.mx

Armando Alcántara Santuario
Doctor en Educación por la Universidad de California, Los Ángeles. Investigador titular del Centro de Estudios Sobre la Universidad (UNAM). Miembro del Sistema Nacional de Investigadores del Consejo Mexicano de Investigación Educativa y fundador de la Sociedad Mexicana de Educación Comparada. Integrante del Seminario de Educación Superior de la UNAM.

Rebeca Caballero Álvarez
Pasante de la licenciatura en Pedagogía por la Facultad de Filosofía y Letras (UNAM).

 

Feldeber, Myriam. (Comp.) (2003). Los sentidos de lo público. Reflexiones desde el campo educativo. Reseñado por Claudio Almonacid, Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación

Reseñas Educativas/Education Review

 

Feldeber, Myriam. (Comp.) (2003). Los sentidos de lo público. Reflexiones desde el campo educativo. Buenos Aires: Ediciones Novedades Educativas.

128 páginas
ISBN 987-583-083-0

Reseñado por Claudio Almonacid
Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (Chile)

9 de agosto de 2004

Este libro forma parte del proceso de reflexión de distinguidos académicos argentinos, quienes participaron en el proyecto “Privatización y reforma educativa. La experiencia argentina de la década del noventa”. Este proyecto, dirigido por Myriam Feldfeber, fue desarrollado el año 2002 en el Instituto de Ciencias de la Educación de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires y contempló la realización de mesas de debates, en las cuales se analizaron las conceptualizaciones pertinentes para definir un espacio público no estatal en el campo educativo y el sentido que asume la crisis del espacio público.

El objetivo de este libro es analizar y discutir la crisis de la educación pública y de la escuela pública en el contexto de la mercantilización del espacio social. Para lograr este objetivo, se han puesto en discusión las premisas que, desde la modernidad, constituyeron la escuela pública, para entender mejor las consecuencias de la política de privatización impuesta en Argentina por las políticas neoliberales. Por añadidura, la reflexión que se presenta en este libro, constituye un aporte a las demás experiencias de aplicación de las reformas neoliberales que se han implementado en los restantes países de Latinoamérica. En este sentido, resulta provocativa la pregunta que acompaña el título de este libro “¿Existe un espacio público no estatal?”, en tanto las políticas desarrolladas en nuestros países nos hacen creer que no existe más alternativa y que avanzamos inexorablemente hacia una privatización del derecho a la educación, en que sólo quienes tengan recursos podrán acceder a una educación de “calidad” y el resto de la población tendrá que consolarse con políticas de contención social. Pensar si existe un espacio público no estatal nos lleva también, a juicio de los autores, a repensar nuestras propias formas de enfrentar las políticas educativas, en tanto hemos despreciado el aporte que la labor del Estado significó para la defensa de las mayorías excluidas.

A continuación presentamos una pequeña descripción de los argumentos centrales de este libro, a partir de los aportes de cada uno de los autores.

Sandra Carli, profesora de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, en su artículo “Educación pública. Historia y promesas” argumenta que, en las últimas décadas, se ha producido una gradual y progresiva pérdida de la eficacia simbólica y material de la escuela pública argentina, que tuvo como principal actor al Estado-nación, en su intento por lograr una cultura común, cuyas características fueron la imposición de una lengua única, enseñar la nación y transmitir la cultura moderna. A su juicio, el complejo escenario social y económico que caracteriza a la Argentina actual entra en colisión con los sentidos que dieron origen a la escuela pública, en tanto las políticas neoliberales se basan en estrategias de exclusión social. Para mostrarnos el antagonismo entre las concepciones que fundaron la escuela pública argentina y las actuales políticas sociales, económicas y educativas, Carli nos remite a la cruzada civilizadora emprendida por Sarmiento, que, mediante una operación de violencia simbólica, logró imponer una propuesta hegemoneizadora, cuyo objetivo fue la inclusión social a través de la transmisión de la cultura, la producción de identidades y en tanto un espacio de representación de los distintos sectores sociales. Sin ánimo de mistificar los ideales igualitarios que caracterizaron a la escuela pública, Carli nos muestra los claroscuros de ese proyecto, encarnados por sus límites materiales y simbólicos que la caracterizan hasta hoy día.

Sin embargo, la educación pública se inserta actualmente en un nuevo mapa de fenómenos educativos que se expresan en el fortalecimiento de las tendencias a la privatización, la expansión de las instituciones privadas nuevas y la multiplicación de propuestas de desestatización o desregulación estatal. Si bien, las el sistema de educación privada en Argentina no es nuevo, su novedad está en que su pretensión de constituirse en respuestas institucionales al proceso de polarización social, esbozando alternativas centradas en tópicos como la libre elección de escuelas, autonomía, etc.

En su análisis, Carli sostiene que existen varias alternativas para la educación pública: transformarse en un dique de contención del mercado autorregulado, ser la retaguardia de la tradición progresista, o constituir a la educación en el principal espacio político y cultural, desde el cual generar un espacio de discusión de las actuales políticas regresivas. A su juicio, es necesario avanzar de manera urgente en la politización del debate sobre la educación pública, en tanto permite recordar que constituye el espacio privilegiado en el que transita el crecimiento de las nuevas generaciones. Destaca además, el papel de la educación pública en la sedimentación de un orden cultural futuro y de demandar el fortalecimiento del sector docente como actor social, dada su responsabilidad social e institucional.

Por su parte, Carlos Cullen, profesor de la Universidad de Buenos Aires, en el capítulo “La construcción de un espacio público como alternativa a la violencia social en el contexto de la globalización” propone como hipótesis que esta concreta estrategia de globalización en la cual estamos tiende a ver de alguna manera esta violencia social como meras distorsiones del mercado desde un sutil abandono de la discusión pública (cita textual?) . A partir de esta hipótesis argumenta que, progresivamente, se ha ido sacando a la educación pública desde el campo de las políticas justas reduciéndola a una cuestión meramente de sistemas educativos, más o menos eficaces, en función de legitimar la exclusión social, entendida como una forma de violencia social, en donde estas políticas logran esconder un monoteísmo secularizado, culturalmente fundamentalista, que impide pensar en la posibilidad de alternativas.

En contraposición, Cullen nos invita a la creación de un espacio público intercultural que permita generar una globalización alternativa, sin exclusiones ni masificaciones. Para ello, Cullen sostiene que es necesario realizar un proceso de reconstrucción del concepto de lo público, que, a la manera de una genealogía, indague sobre la historicidad de la supuesta adhesión del concepto a una necesaria desculturización. Metodológicamente, para comprender los diversos usos del concepto de lo público, el autor nos muestra la diferencia entre las concepciones “antiguas” y “modernas” y nos plantea la necesidad de hacer surgir, desde el análisis de la violencia social, el diálogo y la interacción de las culturas, como base para la reconstrucción del contrato social, sobre bases normativas de justicia.

Roberto Follari, profesor de la Universidad de Cuyo, otro de los autores de este libro, nos señala en su artículo “Lo público revisado: paradojas del Estado, falacias del mercado” el tardío descubrimiento que las ciencias sociales latinoamericanas han tenido sobre la importancia de la sociedad civil y de las organizaciones que en ella se establecen. Retomando las argumentaciones de Marx para criticar la experiencia estatista de la Unión Soviética y de diversos partidos comunistas del mundo, Follari indica que “el Estado es un espacio desde el cual la voluntad colectiva ha sido despojada; un lugar donde se ha depositado y condensado la soberanía social, alienándola y perdiéndola” (pág. 51), pero desde el cual se presentan como si fueran universales los intereses particulares de una clase, legitimando la dominación incluso a través de ejercer alguna representación real (parcial y minoritaria) de los intereses de los sectores sociales subordinados. De esta forma, “el Estado ‘media’ la dominación que una clase realiza sobre otra/s a los fines de legitimarla, y a la vez hacerla socialmente plausible y tolerable” (pág. 53), utilizando como recurso la ficción jurídica de la igualdad de los ciudadanos.

Las confusiones conceptuales en torno al rol del Estado han tenido como consecuencia que diversas posiciones conservadoras se disfracen de progresistas. Así, a juicio de Follari, “los neoliberales a menudo utilizan argumentos ‘de izquierda’ para justificar sus posiciones, y en muchos casos logran engañar a diversos interlocutores en cuanto a su verdadera ideología. El pretender que se está a favor de la descentralización de los servicios de salud o los escolares por razones ‘democráticas’ oculta que lo que se busca por los neoliberales es algo muy diferente: municipalizar los servicios para que la comunidad se haga cargo de lo que antes solventaba el gasto estatal o, lisa y llanamente, privatizar la gestión para que se realice ‘desde la sociedad civil’, y de una manera supuestamente diferenciada y ‘plural’”. (Pág. 54). De este modo, se hace necesaria la defensa del Estado en aquellos elementos que signifiquen la defensa de los derechos de los ciudadanos, sin dejarse caer en la trampa de la coartada privatizadora que defiende el espacio público no estatal que esconde sus verdaderos objetivos de clase. Uno de las pistas que entrega Follari de reconocimiento de los falsos discurso se refiere al discurso privatizador que apela al financiamiento estatal de la gestión privada del sistema escolar.

Pablo Gentili, profesor de programa de Postgrado en Educación de la Universidad del Estado de Río de Janeiro, en su artículo “Pedagogía de la esperanza y escuela pública en una era de desencanto” contrapone al tiempo de exclusión y de guerra que caracteriza a nuestra época una pedagogía de la esperanza, cuyo centro sea la igualdad; una igualdad que se aleje de la conceptualización formal y que más bien construya valores, sentidos y derechos que estructuren una práctica efectiva en la vida cotidiana de nuestras comunidades. A su juicio, el problema radica en cómo construir prácticas igualitarias en sociedades que se caracterizan por ser profundamente desiguales, de modo que garantizar a los pobres el acceso a la escuela en un contexto de precarización de las condiciones de vida, no sólo refuerza la indignación, sino que profundiza la situación de exclusión que caracteriza a nuestros países.

Desde la tradición de la pedagogía emancipatoria, Gentili nos invita a realizar una lucha que no es “para” los excluidos sino “con” los excluidos que logre una “transformación radical de las prácticas que históricamente condenan a la miseria y a la exclusión a millones de seres humanos” (pág. 76). En esta lógica, una de las áreas en que Gentili nos propone disputar los sentidos que las políticas neoliberales nos imponen se refiere al concepto de “calidad de la educación” cuya estrategia, diseñada por los tecnócratas de la educación, se basa en la medición de los saberes escolares y que ha terminado por establecer ranking de establecimientos educacionales, según se acerquen a los parámetros preestablecidos. Para Gentili, evaluar la “calidad” de la educación es mucho más que medir indicadores tecnocráticos, implica considerar el grado efectivo de democratización del derecho a la educación, las condiciones de igualdad y equidad del sistema escolar, el compromiso de las instituciones educativas con las demandas y necesidades de la población, que permitan reconocer los grados de justicia mediante los cuales las sociedades avanzan en la lucha contra el monopolio del conocimiento.

Flora Hillert, profesora del Departamento de Ciencias de la Educación de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, en su artículo “Lo público, democrático y popular” parte del reconocimiento que “durante la década del 90, ante el embate neoconservador, los defensores de la escuela pública fuimos en varios sentidos avasallados. No sólo fue insuficiente la movilización en defensa de la escuela pública y en oposición al proyecto neoconservador, sino también el andamiaje teórico sostenido: nuestros argumentos, nuestra bibliografía y nuestros planteos fueron evidentemente escasos e inadecuados” (pág. 85). En su análisis, Hillert conjuga diversos elementos teóricos e históricos para mostrarnos la paradoja de los años 80 y 90, que significó la crítica al Estado como institución, alentado por los neoconservadores y que, en la práctica, implicó la reducción del Estado y con ello la indefensión de los ciudadanos frente al mercado.

En un intento por avanzar en la clarificación conceptual del debate de lo público, Hillert intenta establecer la diferencia entre sociedad civil y tercer sector. Para ello, Hillert nos recuerda que es necesario analizar las relaciones de clase que se establecen en una y otra, estableciendo una línea divisoria utilizando como eje lo popular, lo democrático y lo nacional.

Ma. Silvia Serra, profesora en Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de Rosario, intenta responder si “¿Es posible lo público no estatal en educación en la Argentina?”. En un recuento histórico, Serra nos señala que en Argentina como en muchos otros países “lo público” fue equivalente a “lo estatal”, en donde la educación cumplió el doble papel de alfabetizar y civilizar. En nuestros tiempos, caracterizados por los procesos de reforma educativa, en cambio, se ha producido un desplazamiento del sentido de lo público hacia lo estatal/provincial y hacia lo público-comunitario, trasladando el sentido hacia el “todos”, “a la sociedad, la comunidad, a los sectores y organizaciones que en ella conviven” (pág. 101). Finalmente, Serra nos sugiere para encontrar una respuesta a su interrogante quizás debamos preguntarnos sobre a quién educamos y para qué.

Myriam Feldfeber, profesora de Política Educacional de la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, en su artículo “Estado y reforma educativa: la construcción de nuevos sentidos para la educación pública”, sostiene que se han ensanchado “las fronteras de lo que se definió históricamente como educación pública para incluir a la educación privada” (pág. 109) a la vez que se ha restringido la noción de universalidad vinculada con la escuela pública como espacio de materialización de derechos. Utilizando los aportes teóricos de Arendt y Habermas, la autora nos muestra cómo el espacio público en educación ha sido paulatinamente transformado en privado. Asimismo, de acuerdo a Barman, la idea de ciudadanía se circunscribe a la esfera del consumo, cuya consecuencia en educación se refiere a la distinción de la administración educativa, según si es realizada por los agentes públicos o privados y por tanto el problema queda reducido a un mero aspecto de gestión, en donde, debido a la justicia distributiva, resulta legítimo la pretensión privada de acceder a los recursos públicos para financiar su acción.

En este mismo sentido, la educación pública ha sido asociada con la burocracia y la regulación excesiva, ausente de innovación y falta de eficacia y eficiencia en la utilización de los recursos, mientras que la educación de administración privada es promovida como un espacio de mayor autonomía y con capacidad de innovación, vinculada con la posibilidad de los padres de elegir la educación de sus hijos (pág. 118). De esta forma, Feldfeber ahonda en el análisis de las escuelas charters en tanto constituyen un intento concreto por avanzar en la privatización del espacio público escolar, propuesta que, como recuerda la autora, tiene su origen en la imposición del gobierno y de los expertos más que en una construcción o una reivindicación de las bases de la sociedad.

Paralelo a este proceso de ensanchamiento del concepto de “lo público”, a la escuela pública a cargo del Estado, siguiendo las recomendaciones del Banco Mundial, se le asigna además el rol de contención social, a partir del desarrollo de políticas asistenciales y focalizadas (pág. 122). Este enfoque, en la práctica, constituye una respuesta para resolver las desigualdades que el propio sistema social y económico genera.

Finalmente, Feldfeber nos invita a “recuperar la idea de espacios públicos como ámbitos de constitución y expresión de la ciudadanía, como espacios de libertad y manifestación de lo diverso, como construcciones colectivas y democráticas en torno a proyectos comunes” (pág. 124)

Acerca del autor de la reseña

Claudio Almonacid, Doctor en Educación, (P. Universidad Católica de Chile, 1997). Se ha desempeñado como docente en diversos programas de post grado (U. Católica de Valparaíso, U. Católica de Maule y Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación) y en la Universidad Austral de Chile (pregrado). Se ha desempeñado además como profesional del Ministerio de Educación de Chile y como investigador del Consorcio Universitario Fernando de Los Ríos (Granada, España). En la actualidad, trabaja en la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación en el Programa de Magíster en Educación.

 

Tiramonti, G., & Filmus, D. (2001). Sindicalismo docente y reforma en América Latina. Reseña por Sarah A. Robert, Universidad de Wisconsin-Madison

Reseñas Educativas/Education Review

 

Tiramonti, G., & Filmus, D. (2001). Sindicalismo docente y reforma en América Latina. Buenos Aires, Argentina: Temas Grupo Editorial.

Pp. 146
ISBN 987-9164-57-1

Reseña por Sarah A. Robert
Universidad de Wisconsin-Madison

30 de julio de 2004

Introducción

La importancia del libro para investigadores de educación

Las reformas educativas actuales han cambiado la naturaleza de la relación entre Estado y educación, aunque los análisis actuales de esta relación muchas veces no toman en cuenta el importante papel que juegan los sindicatos docentes en estos procesos de cambio. Este libro promueve un entendimiento de la relación Estado-educación enfocándose en este “objeto de análisis” frecuentemente ignorado. El resultado es una riqueza de información empírica sobre los sindicatos docentes.

Repaso

Comenzando en la década de los 90, la reestructuración económica y educativa comenzó a afectar la concertación entre los sindicatos docentes de América Latina y el Estado. Los editores de Sindicalismo docente y reforma en América Latina (2001) sugieren que para mejorar y seguir desarrollando no sólo los sistemas educativos latinoamericanos, sino también las sociedades democráticas de América Latina, se debe reconstruir y renegociar un consenso. Los cuatro proyectos de investigación sueltamente relacionados incluidos en esta recopilación proveen un análisis profundo sobre los sindicatos docentes para que se puedan reconstruir lazos de cooperación entre el Estado y los sindicatos.

Existe un sinfín de posibles objetivos que pueden ser encarados dentro de un libro titulado Sindicalismo docente y reforma en América Latina. Afortunadamente los editores ofrecen dos objetivos generales en su breve introducción. Primero, la recopilación expande el entendimiento de los sindicatos docentes de la región. Tres de los cuatro capítulos (Murillo, de Ibarrola y Loyo, y Tiramonti) expandieron el conocimiento de esta organización colectiva dentro del contexto latinoamericano, con un enfoque en investigaciones recientes sobre los sindicatos, las estructuras organizacionales de los sindicatos y la lógica detrás de las respuestas sindicales a las reformas educativas de la década del 90, respectivamente.

En segundo lugar, la recopilación ofrece una reflexión de las relaciones entre la concertación y las necesidades políticas y educativas de los países latinoamericanos. Los capítulos de Filmus, Murillo, y Tiramonti abarcan este objetivo. El desarrollo metodológico que utiliza Filmus para los conceptos de “concertación educativa” y “gobernabilidad democrática” proveen un marco conceptual para los otros dos capítulos.

Estructura de la reseña

Esta reseña provee un repaso breve sobre los cuatro capítulos en el orden en que aparecen en el libro (Filmus; Murillo; de Ibarrola y Loyo; y Tiramonti). Dentro del resumen de cada capítulo incluyo una breve reflexión crítica. Concluyo esta reseña con una evaluación de si los autores cumplieron con los objetivos mencionados en su introducción.

Gobernabilidad democrática a través de la concertación educativa

La primera sección del libro se titula “Concertación y gobernabilidad democrática en América Latina”. El objetivo de Daniel Filmus es analizar la relación entre la educación y la gobernabilidad democrática (15). El capítulo mantiene un nivel de teoría hasta la última página, donde ofrece ocho sugerencias de políticas educativas para desarrollar y mantener la gobernabilidad democrática en países latinoamericanos.

Filmus comienza adelantando varias definiciones de gobernabilidad, específicamente ingobernabilidad, gobernabilidad conservadora, y una alternativa a la gobernabilidad conservadora: la gobernabilidad democrática. Define la gobernabilidad democrática -que sugiere debe ser el objetivo de los Estados latinoamericanos- como mucho más que la habilidad del gobierno de ser obedecido por sus propios atributos, como la transparencia, la eficiencia, y la responsabilidad (Rojas Bolaños 1995; en Filmus 2001, 17). La gobernabilidad democrática además requiere que los actores políticos conozcan y lleguen a un acuerdo sobre las reglas del ‘juego político, “sin crear una amenaza constante de ruptura [del proceso político] que implanta incertidumbre en [una] sociedad (17).” Es esencial reconocer esta segunda faceta de la gobernabilidad democrática para comprender qué significa consenso. Dicho simplemente, el acuerdo entre el Estado y la sociedad civil es que juntos construyen el orden socio-político.

Una vez que Filmus establece su definición de gobernabilidad democrática, pasa a definir la contribución que la educación puede (y logra) hacer para desarrollar dicho acuerdo. La segunda sección de su capítulo comienza con una discusión teórica sobre la educación como una institución que funciona tanto para reproducir como para producir la sociedad. La educación, afirma Filmus, no solo cumple una función reproductiva. También puede (y logra) ofrecer una oportunidad para que los individuos produzcan sus propias relaciones con el Estado en su condición de ciudadanos-trabajadores. En otras palabras, la educación crea condiciones a través de las cuales los futuros ciudadanos pueden aspirar a una “ciudadanía integral” a través de un rol más activo en la política y la sociedad, y ser integrados en la economía.

Filmus está interesado en la creación de un acuerdo educativo entre el Estado, los maestros, los padres, y los estudiantes, que esté enfocado en producir una gobernabilidad democrática dentro de instituciones educativas. Las condiciones actuales de crisis exigen la formación de tal concertación. No ofrece un modelo ‘correcto’ para tal consenso. Sin embargo, sugiere que existen ejemplos exitosos en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, República Dominicana, Ecuador, México, y Nicaragua. Asevera la importancia de la investigación y la evaluación educativa para crear tales acuerdos, a través de los cuáles los investigadores pueden examinar sistemática y comparativamente los distintos casos de consensos exitosos. Luego pueden contribuir a desarrollar y fortalecer procesos que lleven a la construcción de una gobernabilidad democrática dentro de los sistemas educativos y sociedades latinoamericanos.

Aunque este capítulo se presenta como un desafío para leer y descifrar (particularmente porque no se presentaron suficientes ejemplos concretos conectados a las teorías y conceptos que con tanto cuidado desarrolla), Filmus señala la necesidad y la importancia de incluir a los sindicatos docentes en el proceso de reforma educativa, si el objetivo central es construir en América Latina sociedades democráticas fuertes. Este es el punto fuerte del libro, y Filmus ha establecido un precedente importante para investigaciones futuras.

Comprendiendo la relación entre reforma y los sindicatos docentes

El segundo capítulo, “Sindicalismo docente en América Latina: Aproximaciones al Estado del arte”, es una reseña de la literatura diseñada para contribuir al entendimiento de los sindicatos docentes de la región . La autora, Maria Victoria Murillo, sugiere que para construir un consenso es fundamental unir las investigaciones sobre los sindicatos docentes de la región. Utilizando setenta y cinco proyectos de investigación llevados a cabo en las décadas de los 80 y 90, Murillo sistemáticamente analiza las acciones y las posiciones de los sindicatos con relación a los esfuerzos de reforma educativa.

El artículo está dividido en varias partes, comenzando con la introducción. Luego, Murillo describe su metodología y las investigaciones que analiza, examinando en detalle cómo organizó la investigación en una tipología. Una infografía muy útil de la tipología acompaña su análisis. Luego articula las contribuciones y limitaciones de la literatura actual, y concluye sugiriendo futuras corrientes de investigación “para promulgar el conocimiento sistemático de este tema (38)”.

Los hallazgos principales de este capítulo están presentados en dos niveles: 1) las limitaciones de la literatura; y 2) el rol de la identidad política de los sindicatos en procesos de reforma. En el primer nivel, Murillo resume siete limitaciones que encontró dentro del cuerpo de literatura analizada. Primero, sugiere que sus hallazgos revelaron agujeros identificados en un estudio similar llevado a cabo en 1990 (Núñez 1990; en Murillo 2001, 36), que no han sido rellenados. Segundo, Murillo descubre que pocas de las naciones representadas en el estudio fueron investigadas con detalle, como es el caso mexicano. Se requieren estudios de otras naciones para proveer un entendimiento más completo de las relaciones Estado-educación y las alianzas halladas a través de América Latina. Tercero, encuentra que hay pocos estudios comparativos de la relación sindicato-Estado en contextos de reforma. Sugiere más colaboración entre investigadores de distintas disciplinas, distintas naciones y distintas regiones dentro de la misma nación para llenar los agujeros. Cuarto, encuentra que las investigaciones tienden a enfocarse en los conflictos, no en la vida cotidiana de los maestros “que afecta la implementación de la reforma” (58). Otra limitación relacionada a este último punto es que la investigación no se enfoca en la apatía de los maestros (Murillo 2001, 58). En cambio, encuentra que los investigadores tienden a enfocarse en los maestros involucrados activamente en los sindicatos, lo cual sugiere puede generalizar las posturas de los maestros con relación a las reformas. La sexta limitación de Murillo es una autocrítica. Sugiere que su búsqueda de literatura, aunque completa, se limitó a fuentes dentro de una organización en cada nación. ¿Qué investigación no estuvo incluida en su muestra?, ¿cómo pudo haber modificado sus hallazgos? Aunque Murillo no provee sugerencias, abre la posibilidad de que más investigaciones se están llevando a cabo sobre este tema y que es necesario mejorar las redes de investigadores a través de la región. Sobre la base de un cuestionario pidiendo a directores de instituciones de investigación sobre América Latina que critiquen sus hallazgos, su hallazgo final es que estaban de acuerdo con sus resultados. En particular, expresaron su preocupación por la falta de investigación sistemática sobre el tema y la escasez de análisis que no sean sólo nacional y organizacional.

En el segundo nivel de análisis, Murillo halla que la relación histórica entre el Estado y los sindicatos docentes se ve afectada por la identidad política en el momento que los procesos de reforma son iniciados. La investigación que Murillo analiza sugiere que la identidad política es un factor importante para determinar la definición de las reformas de políticas. En otras palabras, la identidad política de cada institución establece la producción de reformas educativas. Este hallazgo se reflejó en investigaciones a través de la región. Desgraciadamente, la literatura no analiza el proceso de reforma más allá de la primera etapa de la creación de políticas.

Aunque las investigaciones revisadas ofrecen un entendimiento de cómo se estableció (o no se estableció) un consenso en esta primera etapa de creación de políticas, poco se sabe sobre las “condiciones que influyen el momento de implementación de las reformas” (62). Murillo concluye, nuevamente, que para “facilitar la definición de políticas educativas que considere...las condiciones de empleo [y] de enseñanza y ... cree incentivos para la implementación efectiva” de dichos esfuerzos se necesita más análisis comparativos y sistemáticos de las condiciones de trabajo de los maestros durante el proceso de reforma (64).

Me pareció que la descripción detallada de Murillo de su metodología es tan valiosa como el análisis de los artículos en sí. Al esbozar el proceso a través del cual adquirió las investigaciones y el repaso del cuerpo de las investigaciones obtenidas, provee un camino claro para que los investigadores de temas de educación que estén interesados puedan tomar y expandir. Además, sus sugerencias para futuras líneas de investigación reflejan la necesidad de seguir indagando sobre los sindicatos docentes de América Latina y provee una posible agenda de investigación. Sus sugerencias sirven como conclusión de su trabajo, pero también marcan un importante punto de comienzo para mejorar la calidad y profundidad de la investigación sobre este tema.

Dentro de los sindicatos docentes de América Latina

El tercer capítulo de Ibarrola y Loyo, “”Estructura del sindicalismo docente en América Latina”, examina las características organizacionales de los sindicatos docentes más importantes en nueve naciones: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, República Dominicana, México, y Venezuela. El informe llena uno de los “agujeros” de Murillo, al examinar sistemáticamente las estructuras de los sindicatos de la región. Según de Ibarrola y Loyo, su emprendimiento descriptivo es importante para universidades, ministerios, y organizaciones internacionales interesadas en descifrar la lógica detrás de las respuestas de los sindicatos a las reformas.

El artículo está dividido en tres secciones: una introducción que define y arguye por un enfoque en los sindicatos como organizaciones; una larga descripción de los diez elementos estructurales identificados en los nueve sindicatos docentes usando ejemplos concretos de los datos recopilados de los sindicatos; y una conclusión que identifica un perfil general de los sindicatos docentes en base al análisis anterior y provee temas relevantes para futuras investigaciones. Los autores presentan temas para futuras investigaciones desde una perspectiva organizacional y sugieren tipologías adicionales de los sindicatos para tales investigaciones. Además, sugieren que esta investigación debe revisar los recursos organizacionales de los sindicatos para entender en qué condiciones se forma la relación entres sindicatos y reformas.

Un hallazgo principal del artículo es que cuando los principales sindicatos docentes de América Latina son analizados sistemáticamente desde una perspectiva organizacional, existe una homogeneidad a pesar de que se asume heterogeneidad por el contexto nacional. Los autores sugieren que futuras investigaciones de los sindicatos como organizaciones generarían valiosa información para Estados (e investigadores de educación y aquellos encargados de elaborar políticas) interesados en mejorar los procesos de reformas educativas. Los autores notan que la educación pública sufre cuando los Estados no consideran a los sindicatos en procesos de reformas. Las investigaciones que sugieren, entonces, ayudarían a los Estados a entender y valorar lo importante que es tener sindicatos fuertes para establecer acuerdos con los maestros y viceversa; los autores sugieren que los sindicatos deben reconocer el efecto de sus acciones políticas en las escuelas públicas.

Desde el comienzo del capítulo los autores aclaran cuál es el objetivo – analizar datos de sindicatos de nueve países latinoamericanos para identificar elementos organizacionales comunes. De Ibarrola y Loyo efectivamente delinean las estructuras organizacionales de los sindicatos docentes de América Latina, y a la vez tratan de llenar uno de los agujeros identificados por Murillo en la investigación de sindicatos docentes. Su análisis muestra que los sindicatos docentes son organizaciones complejas dedicadas a mejorar la educación pública. Su extenso análisis descriptivo ayuda a elaborar sugerencias claras para investigaciones futuras en el campo de educación. No me quedó claro si los autores tenían una tesis u objetivo particular para sus análisis. Una tesis posible que identifiqué que pudo haber sido aclarada mejor es que la respuesta de los sindicatos a las reformas está relacionada a las estructuras organizacionales y a los recursos de los sindicatos. El artículo parece ser un primer paso importante y necesario para apoyar esta tesis, ya que las calidades organizacionales identificadas y representadas meticulosamente pueden ser usadas para determinar los elementos de las estructuras organizacionales y recursos que afectan las respuestas de los sindicatos a las reformas educacionales. Sin embargo, el análisis provisto aquí no establece las condiciones suficientes entre estos elementos y los procesos de reforma en sí. La lógica de las acciones de los sindicatos en torno a las reformas no es tratada con suficiente detalle. Los autores tampoco tratan con detenimiento las maneras en que la estructura organizacional crea (o no crea) condiciones para el consenso. Si en efecto esta era la tesis, el artículo llega a un final precoz.

Sindicatos docentes y reforma educativa en la década del 90

El cuarto y último capítulo escrito por Guillermina Tiramonti, “Sindicalismo docente y reforma educativa en América Latina de los ‘90”, explora las relaciones entre los sindicatos docentes y los distintos Estados latinoamericanos en el contexto de reforma educativa nacional. Las diez naciones examinadas son: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica , El Salvador, Guatemala, México, República Dominicana, y Venezuela. Esto se logra “reconstruyendo el campo de interacción de los actores” determinando las condiciones que forman las estrategias utilizadas por los sindicatos docentes dentro de cada ámbito.

El capítulo comienza con un repaso histórico de la formación de sindicatos docentes. Tiramonti incluye un útil gráfico que documenta los distintos sindicatos fundados desde fines del siglo diecinueve en cada nación. Esta sección informa al lector de los acontecimientos históricos de varios sindicatos, pero también vincula la aparición de los sindicatos docentes con la identidad del maestro. La identidad nacional del maestro se convierte en el punto desde el cual los sindicatos se organizan y se tornan activos políticamente. Para entender la respuesta de los sindicatos docentes a las reformas del Estado, los investigadores de educación y elaboradores de políticas deben considerar y entender la conexión entre el activismo sindical y la identidad nacional del maestro. La autora también detalla el desarrollo histórico de la identidad política de los sindicatos. A veces esta identidad política es explícita, dados los lazos formales entre los sindicatos y los partidos políticos, mientras que en otras ocasiones los lazos políticos no están claramente demarcados. Dentro de este contexto histórico, la evolución de la asistencia escolar y los salarios docentes está detallada en el texto que acompaña los gráficos.

La segunda sección del capítulo trata la reforma educativa dentro de un contexto más amplio de la “reestructuración del orden social” llevado a cabo por las naciones latinoamericanas durante la década del 90 (129). Dentro del contexto de reestructuraciones más amplias, la autora resalta cinco elementos de cambio que afectan y forman las repuestas de los sindicatos docentes a las reformas del Estado. Lo más importante del enfoque del artículo es cómo ha cambiado la identidad y la educación de los maestros. La enseñanza deja de ser una profesión de clase media que se nutre de la clase media de la región, sino que cada vez más se nutre de clases sociales más bajas que han recibido su educación de escuelas públicas menos prestigiosas. Según la autora, este cambio ha creado contradicciones para sindicatos docentes que deben navegar dentro de un nuevo campo de interacción para un grupo diverso de maestros.

La tercera sección del capítulo trata del problema principal que afecta la relación sindicato-Estado, que es la falta de espacio que tienen los sindicatos docentes en el modelo organizacional de educación propuesto (136). Tiramonti identifica y discute cuatro desacuerdos diferentes, que surgen de la falta de participación sindical en el proceso de reformas y reestructuración. Una breve cuarta sección discute estrategias sindicales empleadas como respuesta a las reformas educacionales, y la última sección presenta un listado de ocho posibles alternativas organizacionales para los sindicatos. Tiramonti sugiere que dentro de cada alternativa para los sindicatos existe la posibilidad de mejorar la cooperación con el Estado.

El argumento de Tiramonti no me pareció claro mientras leía este capítulo. Lo que sí esta claro es que provee una justificación histórica para las interacciones actuales del sindicato docente con el Estado, llevando al lector a través de la aparición de los sindicatos docentes, la identidad nacional del maestro, las reformas actuales, y las respuestas y los desacuerdos de los sindicatos hacia las reformas. Sin embargo, sobre la base de sus conclusiones, sospecho que su argumento es que los sindicatos docentes deben cambiar su aproximación a la interacción política con el Estado.

Conclusión

El libro cumple con el primero de los objetivos delineados para el lector en la introducción. Como demuestra esta reseña, tres de las cuatro investigaciones contribuyen a un entendimiento más profundo de los sindicatos docentes de la región. Murillo provee un repaso de la literatura actual sobre esta institución tan particular. De Ibarrola y Loyo introducen al lector a las estructuras organizacionales de los sindicatos. Finalmente, Tiramonti provee una perspectiva histórica sobre el desarrollo del activismo sindical y las interacciones de los sindicatos con los Estados en América Latina. Es menos claro si la recopilación provee una reflexión sobre “la importancia de la concertación con relación a las exigencias políticas y educativas de nuestros países (13)”. Yo sugiero que un segundo objetivo que el libro sí cumple, es proveer una reflexión sobre métodos alternativos para que los sindicatos docentes mejoren el consenso entre el Estado y los sindicatos docentes.

Los elaboradores de políticas e investigadores muchas veces pasan por alto a los sindicatos, aunque juegan un rol (para bien o para mal) en los procesos educativos de América Latina. Este libro contribuye a la literatura educativa y a los procesos de elaboración de políticas por la vasta cantidad de datos empíricos que ofrece sobre los sindicatos docentes de la región. Sin embargo, yo cuestiono la falta de críticas al propio proceso de elaboración de políticas y a la lógica de las reformas de Estado que los investigadores sitúan en el centro del quiebre del acuerdo entre Estados y los sindicatos docentes. La creación de nuevos e innovadores acuerdos entre los sindicatos docentes y los Estados es fundamental para mejorar la educación y el desarrollo político y económico de las naciones latinoamericanas. Para analizar la naturaleza cambiante de la relación Estado-educación, creo que se necesita además conocimiento de la lógica de las acciones del Estado, los intentos de reforma, y la estructura institucional cambiante del Estado en conjunto con un conocimiento más profundo sobre los sindicatos. Sin este conocimiento adicional, la responsabilidad de redesarrollar el consenso yace con los sindicatos docentes. Como sugiere Filmus al comienzo del libro, la gobernabilidad democrática debe ser el objetivo de las naciones latinoamericanas. Esto, según su argumento, va a requerir que los Estados y los sindicatos docentes consideren estrategias políticas alternativas.

Como última nota, la investigación cualitativa de los sindicatos docentes (miembros y empleados) y el conocimiento de las reformas por parte de los sindicatos docentes van a proveer una mirada muy valiosa de los procesos de reforma educativa. Este libro, si se usa en conjunto al estudio de las prácticas de los maestros en contextos de reforma, proveería un marco teórico muy poderoso para reconstruir los lazos de cooperación desde la perspectiva de los actores responsables de transformar los sistemas educativos latinoamericanos en el día a día.

Bibliografia

de Ibarrola, M., & Loyo, A. (2001). Estructura del sindicalismo docente en América Latina. In G. Tiramonti & D. Filmus (Eds.), Sindicalismo docente y reforma en América Latina (pp. 71-110). Buenos Aires: TEMAS Grupo Editorial.

Filmus, D. (2001). Concertación educativa y gobernabilidad democrática en America Latina. In G. Tiramonti & D. Filmus (Eds.), Sindicalismo docente y reforma en América Latina (pp. 15-34). Buenos Aires: TEMAS Grupo Editorial.

Murillo, M. V. (2001). Sindicalismo en América Latina: Aproximaciones al estado del arte (Unionism in Latin America: A literature review). In G. Tiramonti & D. Filmus (Eds.), Sindicalismo Docente y Reforma en América Latina (pp. 35-70). Buenos Aires: TEMAS Grupo Editorial.

Tiramonti, G. (2001). Sindicalismo docente y reforma educativa en la América Latina de los '90. In G. Tiramonti & D. Filmus (Eds.), Sindicalismo docente y reforma educativa en la América Latina (pp. 111-146). Buenos Aires: TEMAS Grupo Editorial.

Tiramonti, G., & Filmus, D. (2001). Sindicalismo docente y reforma en América Latina (1 ed.). Buenos Aires, Argentina: Temas Grupo Editorial.

Sobre los editores

Guillermina Tiramonti es directora de FLACSO en Buenos Aires y profesora de política educativa en la Universidad Nacional de La Plata. También es editora del periódico educacional, Propuesta Educativa

Daniel Filmus es, desde el 2003, ministro de Educación de Argentina. Previo a asumir el cargo nacional, era el secretario de Educación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Sobre los autores

María Victoria Murillo es profesora asociada del Departamento de Ciencias Políticas y de la Facultad de Asuntos Internacionales y Públicos de la Universidad de Columbia en Nueva York.

María de Ibarrola estaba afiliada al Departamento de Investigaciones Educativas, Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del IPM en México, cuando se publicó este libro.

AuroroLoyoestaba afiliado al Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México cuando se publicó este libro.

Sobre la autora de la reseña

Sarah A. Robert es candidata a un doctorado en el Departamento de Estudios de Políticas Educativas de la Facultad de Educación de la Universidad de Wisconsin, Madison, en Estados Unidos. Su investigación de doctorado examina la relación cambiante entre Estado-educación-sociedad en Buenos Aires, Argentina, desde la perspectiva de maestros secundarios en escuelas públicas.